La redacción secuencial: tu aliado para comunicar con claridad en la universidad y en internet
¿Alguna vez leíste un ensayo o un post y pensaste: “¿de qué está hablando?” ¿O escuchaste una exposición en la que nunca quedó claro cuál era el punto? Muchas veces el problema no es el tema, sino la falta de una organización lógica que guíe al lector o al oyente.
A esa organización la llamamos redacción secuencial, y es una herramienta clave tanto en la escritura académica como en la comunicación digital. No solo te ayuda a ordenar tus ideas, sino que también se apoya en la investigación y en normas de citación para que tu mensaje sea riguroso y creíble. Como explican Fonseca Yerena et al. (2011), esta secuencia no es exclusiva de la escritura: también es fundamental para expresarse con claridad al hablar.
1. La redacción secuencial: el pilar de los textos académicos
En la universidad, la estructura es esencial. Ensayos, informes, artículos y tesis se construyen sobre una secuencia clásica: introducción, desarrollo y conclusión. Esta organización permite que el lector siga el hilo argumental sin perderse y comprenda la postura del autor.
Por ejemplo, si escribes sobre la importancia de la escritura en la formación académica, el orden lógico es:
- presentar el tema y su relevancia,
- desarrollar tus ideas con ejemplos y fuentes,
- y cerrar con una síntesis de lo aprendido.
Abramovich et al. (2012) señalan que esta estructura lógica es lo que vuelve persuasivo un texto académico. Sin ella, las ideas quedan dispersas y el mensaje pierde fuerza.
Además, esta lógica no solo sirve para escribir. Ramírez Martínez (2002) explica que la misma secuencia mejora la expresión oral: organizar tus ideas en pasos claros hace que tus exposiciones sean más comprensibles y efectivas en entornos educativos.
2. La investigación: la base de una buena secuencia
La redacción secuencial no existe sin investigación. Antes de escribir, necesitamos información confiable que respalde nuestras ideas. Hoy podemos consultar fuentes físicas como bibliotecas o publicaciones impresas o plataformas digitales como Google Académico, SciELO o Scopus, lo que amplía nuestras posibilidades.
Imagina que quieres escribir sobre los estudios del discurso. Puedes revisar la obra de Renkema (1999) en una base digital y complementarla con un libro de la biblioteca. Al integrar estas fuentes en tu texto, cada argumento tendrá sustento académico y el lector podrá verificar la información.
La clave está en seleccionar, organizar y conectar las fuentes dentro de la secuencia del texto. No se trata de acumular citas, sino de usarlas para fortalecer tus ideas y construir un argumento coherente.
3. Normas APA: rigor y ética en tus citas
Copiar ideas sin reconocer a sus autores es plagio, y en el ámbito académico es una falta grave. Para evitarlo, usamos normas de citación como APA, que permiten dar crédito y aportar transparencia.
Si mencionas lo que dicen Abramovich et al. (2012) sobre la escritura académica, debes incluir la cita dentro del texto (Abramovich et al., 2012) y luego la referencia completa al final. Lo mismo ocurre con Ramírez Martínez (2002), Renkema (1999) o Santillán-Aguirre (2022).
Más allá de ser una obligación ética, citar correctamente:
- fortalece la credibilidad de tu trabajo,
- permite que otros consulten las fuentes,
- y demuestra que investigaste antes de escribir.
En un blog académico, estas normas también son útiles, porque ayudan a mantener la seriedad del contenido sin perder el estilo conversacional
4. Adaptar la secuencia a plataformas digitales
Los blogs y redes sociales no se leen igual que un ensayo impreso. La atención es más breve, la lectura suele hacerse desde un celular y el lector necesita claridad inmediata. Por eso, la redacción secuencial se adapta mediante:
- títulos claros,
- párrafos cortos,
- listas,
- subtítulos,
- e incluso imágenes que acompañen el contenido.
Este mismo blog es un ejemplo: cada sección está separada y organizada para facilitar la lectura.
Santillán-Aguirre (2022) señala en La importancia de la comunicación oral y escrita en el siglo XXI, que esta claridad es clave no solo en blogs, sino también en podcasts, videos y otros formatos donde la escritura y la oralidad se combinan. La secuencia lógica permite que el mensaje llegue a más personas, sin importar la plataforma.
Conclusión: la redacción secuencial es una herramienta clave en la escritura académica
La redacción secuencial integra organización, investigación, citación y adaptación digital. Gracias a ella puedes crear textos académicos rigurosos, publicaciones accesibles y exposiciones claras.
- Sin secuencia lógica, las ideas se pierden.
- Sin investigación, no hay rigor.
- Sin normas APA, no hay credibilidad.
- Sin adaptación digital, el mensaje no llega a nadie.
Dominar esta herramienta te permitirá comunicar con claridad y efectividad en el mundo contemporáneo, tanto en la universidad como en internet.
Referencias bibliográficas:
Abramovich, S., Burdiles, M., y Fernández, M. (2012). En carrera: escritura y lectura de textos académicos y profesionales. Editorial Universitaria.
Fonseca Yerena, M. del S., Correa Pérez, A., Pineda Ramírez, M. I., y Lemus Hernández, F. J. (2011). Comunicación oral y escrita (1ª ed.). Pearson Educación.
Ramírez Martínez, J. (2013). La Expresión Oral. Contextos Educativos. Revista De Educación, (5), 57–72. doi.org/10.18172/con.505
Renkema, J. (1999). Introducción a los estudios sobre el discurso. Editorial Gedisa.
Santillán-Aguirre, J. P. (2022). La importancia de la comunicación oral y escrita en el siglo XXI. Ciencias Técnicas y Aplicadas. DOI:10.23857/pc.v7i2.3696
Nota final para el lector
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